Cualquiera puede cortar el cabello y pintar uñas, pero solo los buenos ESTILISTAS alcanzan el éxito siendo legitimados y certificados por las clientes que se sienten conformes con el resultado en su cambio de apariencia. Además de poseer los conocimientos necesarios, implica también, manejar la presión, entablar relaciones sociales y atender los aspectos integrales implicados en la imagen personal.

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En BE BEAUTY CLUB queremos compartirles el TOP de los 12 puntos que utilizamos para Certificar y Acreditar nuestras gestoras de servicio a domicilio:

12. CONOCIMIENTOS ACTUALIZADOS:

La educación continua es fundamental en cualquier rubro y en la peluquería no escapa a esta regla. A menudo, las clientes quieren que se les realice un corte de moda o las mechas de color que usa una actriz reconocida, por lo cual es recomendable que una estilista tenga cursos de actualización sobre las últimas tendencias para satisfacer las nuevas demandas que van surgiendo año tras año.

11. TIENE TÉCNICA Y SENTIDO COMÚN:

Trabajar en la cabeza, uñas o cuerpo de las personas implica el riesgo permanente de desilusionar a los clientes con el resultado final, ya que un mal corte de pelo es difícil de arreglar y se debe esperar a que crezca. Por eso toda estilista debe conocer las mejores técnicas y una comprensión holística de peluquería y otras áreas relacionadas.

10. ES FLEXIBLE:

El cabello y las uñas son importantes para la imagen personal pero muchas veces los clientes posponen las citas por cuestiones laborales o familiares a las que darán prioridad. Manifestar comprensión y ofrecer oportunidad de re-agendarse es vital en una estilista flexible.

9. POSEE SEXTO SENTIDO:

Una vez que el cliente explicó que quiere hacerse, una estilista de primera debe saber cómo utilizar la información teniendo en cuenta aquellos aspectos que no se mencionó pero que son inherentes a su pedido. Los conocimientos y sobre todo un sexto sentido son la fuente de consulta permanente para comprender todas las implicaciones que conlleva un color, un corte, un peinado o un cambio de textura.

8. TIENE LA ACTITUD DEL PINTOR:

Además de las técnicas básicas de coloristas, es imprescindible que una estilista profesional maneje las mezclas de colores, las gamas de colores fríos o cálidos, los contrastes, las sombras y las luces, para crear un fantástico efecto final. Además desarrollar la habilidad de aplicar tinte con un cepillo al cual controle completamente, sentando la dirección y logrando suaves transiciones entre tonalidades.

7. TIENE LA ACTITUD DEL ESCULTOR:

Ser un excelente estilista requiere la capacidad de visualizar lo que se quiere producir en una masa uniforme. Deberá tener claro el resultado antes de comenzar a trabajar, observando con detenimiento la forma actual del cabello para llevarlo hasta la escultura que nuestra clienta se imagina

6. ES PERFECCIONISTA:

Al terminar un trabajo, la estilista de primera debe revisar absolutamente todos los detalles que conforman el resultado final para asegurarse de que ningún mechón de pelo está fuera de lugar, posee un largo inapropiado respecto a la globalidad de corte o su color no alcanzó el tono que debía. Un trabajo perfectamente ejecutado es tu única garantía para ser acreditada, y que nuestras clientes respalden.

5. TIENE UNA BITÁCORA:

Toda estilista profesional debe sacar fotos del “antes y después” del cliente para tener una Bitácora a la hora de divulgar su trabajo y crear más confianza en nuestros clientes. La peluquería es un oficio que se mide por sus resultados visuales, por eso las estilistas de primera utilizan las herramientas digitales disponibles y promueven su marca personal.

4. HACE EJERCICIOS:

Trabajar como estilista profesional puede significar extensas jornadas de estar parado en posiciones incómodas para tener mejor acceso a la cabeza, manos o pies del cliente. Por eso, hacer ejercicio es fundamental para fortalecer los músculos y realizar un trabajo sin cansarse.

3. CONTROLA LA PRESIÓN:

Todos los estilistas están expuestos a un alto nivel de presión por tratar con la imagen y la autoestima de las personas. Saber controlar la presión y el estrés está directamente vinculado con la satisfacción del cliente. Lo principal es que el estilista no pierda la calma y tenga: una mente fría para pensar las mejores soluciones cuando se enfrenta con clientes desconformes.

2. SU TRABAJO ES PERSONALIZADO:

Un corte de pelo excéntrico puede verse increíble en una cantante famosa pero no siempre quedará igual en todos los clientes. Es fundamental que el estilista observe el cabello de la persona, la forma del rostro, sus rasgos, la tez, la contextura física e incluso la personalidad para determinar si realmente ese corte la hará tan feliz como imagina. Su trabajo como profesional es encontrar las características únicas del cliente para adaptar su pedido a aquello que le sentará bien.

1. SABE ESCUCHAR:

Es una parte inherente del oficio de estilista ser capaz de concentrarse en su trabajo sin desatender lo que el cliente está compartiendo en su conversación. Se requiere tener una gran habilidad para fragmentar la mente en distintos puntos de atención, escuchar y opinar coherentemente.

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